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Verrugas en el cuello y su relación con la diabetes

9 November 2025 Read time: 12min

¿Te han salido verrugas en el cuello y nunca imaginaste que podrían estarte alertando de un riesgo silencioso? Lo que para muchos son simples “bolitas” en la piel, inofensivas pero molestas, en realidad podrían estar gritándote que pongas atención a tu glucosa. Sí, esos acrocordones –nombre correcto de estas verrugas blandas y colgantes– tienen una notoria relación con la diabetes, en especial con su tipo más común, la diabetes mellitus tipo 2. Tras bambalinas en clínicas de endocrinología, los expertos ya lo tienen claro: detrás de cada acrocordón, podría esconderse una resistencia a la insulina dando sus primeras señales. Quédate, porque esta puede ser la señal de alerta que cambie tu vida, la de tu familia o la de cualquier ser querido.


Acrocordones y diabetes: No es coincidencia, es advertencia metabólica

En México, más del 13% de la población adulta padece diabetes (ENSANUT, 2021), y al menos la mitad no lo sabe o no está bien controlada. De las muchas manchas y verrugas en el cuello que llegan a la consulta, un patrón es demasiado común: en el examen físico de pacientes con prediabetes o con diagnóstico reciente de diabetes tipo 2, la aparición de acrocordones es abismalmente más frecuente.

De hecho, hay estudios con metaanálisis publicados en revistas internacionales (Akin et al, 2007; Kahana et al, 2017) donde se documenta que hasta 64% de los pacientes con múltiples acrocordones tienen alteración en la glucosa en ayuno, intolerancia a la glucosa o ya cumplen criterios de pleno diagnóstico de diabetes mellitus. Ojo, la prevalencia de acrocordones en personas sin problemas metabólicos ronda el 15%. ¿Cómo es esto posible? La razón está en la fisiopatología.


Fisiopatología: ¿Por qué salen verrugas en el cuello en pacientes con diabetes?

La piel –ese “espejo” tan subestimado del metabolismo– a menudo da el primer mensaje. La resistencia a la insulina, que es el principal motor en la diabetes mellitus tipo 2, lleva a un exceso de insulina circulante (hiperinsulinemia) en una etapa inicial. No lo olvides: la insulina es una hormona anabólica y, entre otras tantas funciones, estimula no solo la captación de glucosa, sino también el crecimiento y diferenciación celular.

Diversos estudios han documentado que esa insulina elevada estimula los receptores de crecimiento epidérmico en la piel, favoreciendo la aparición de acrocordones, verrugas planas y en ocasiones, zonas hiperpigmentadas tipo cuello negro diabetes (acantosis nigricans). Estas lesiones cutáneas aparecen por microproliferaciones benignas de fibroblastos y vasos sanguíneos en la dermis, en respuesta directa a la señal insulínica excesiva (Demir & Demir, 2019; Hubiche et al, 2017).


¿Todos los acrocordones se asocian a diabetes?

No. Pero el riesgo es tan real que la aparición de verrugas en el cuello debe ponerte en estado de alerta máxima si tienes sobrepeso, antecedentes familiares, hipertensión o cualquier otro factor de riesgo de la diabetes. A nivel práctico, cualquier adulto que note un aumento súbito o reciente en la cantidad, tamaño o número de acrocordones en cuello, axilas o ingles debería someterse a pruebas de glucosa en sangre, hemoglobina glucosilada y perfil lipídico.

Cuidado: Los adrocordones no son peligrosos por sí mismos (casi nunca evolucionan a lesiones malignas), pero son un marcador cutáneo poderoso para síntomas de diabetes, prediabetes y alteraciones metabólicas. Es un dato sutil que puede salvarte de complicaciones futuras.


La otra cara: acantosis nigricans y cuello negro por diabetes

Junto a las verrugas en el cuello, una señal que los endocrinólogos jamás pasamos por alto es el cuello negro o acantosis nigricans. Aquí, más que verrugas, lo que vemos es engrosamiento y oscurecimiento del pliegue cervical posterior, a veces también en axilas, ingles y nudillos. Es otra señal de alerta temprana, igual o incluso más asociada a diabetes mellitus tipo 2 que los acrocordones. De hecho, estudios de población en mexicanos establecen la acantosis como predictor cutáneo temprano de resistencia a la insulina y de riesgo de desarrollar diabetes (Hernández-Jiménez et al, 2011).

Cada vez que un médico te diga: “Esa mancha negra en tu cuello es solo por sudor”, duda y busca una segunda opinión. En pacientes pediátricos, la acantosis nigricans puede ser una “profecía” de diabetes en niños y adolescentes con sobrepeso.


¿Cómo sé si mis verrugas en el cuello se relacionan con diabetes?

Lo primero: vigila otros síntomas de diabetes. Aquí un checklist de alerta:

  • Polidipsia (sed extrema)
  • Poliuria (orinar mucho y frecuentemente)
  • Polifagia (aumento del apetito)
  • Cansancio inusual
  • Heridas que tardan en sanar
  • Infecciones frecuentes (urinarias, vaginales, piel)
  • Cambios visuales
  • Cuello negro o manchas oscuras en axilas, nudillos, ingles
  • Acrocordones múltiples en cuello y axilas

Si presentas justificadamente dos o más de estos síntomas, incrementa la sospecha de algún tipo de diabetes mellitus (tipo 1, tipo 2 e incluso diabetes gestacional si estás embarazada). Hay que puntualizar que en fases iniciales puede no haber síntomas claros, por eso la piel se vuelve fundamental como dato orientador.


Tipos de diabetes y su relación con lesiones cutáneas

No todos los tipos de diabetes presentan cambios cutáneos similares. En diabetes tipo 2, la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia explican la alta frecuencia de acrocordones y acantosis nigricans. En diabetes tipo 1, la fisiopatología es diferente: aquí la ausencia o destrucción completa de células beta pancreáticas lleva a insulino-dependencia, no hiperinsulinemia; por eso, estas lesiones son menos frecuentes. No obstante, cualquier descontrol glucémico crónico, sea el tipo de diabetes que sea, puede resultar en infecciones cutáneas, prurito y otras alteraciones.

En la diabetes gestacional, la aparición súbita de verrugas o acantosis durante el embarazo, especialmente en mujeres con antecedentes familiares, debe motivar búsqueda activa de intolerancia a la glucosa. No hay que olvidar la diabetes insípida, la cual tiene una fisiopatología muy diferente y no suele asociarse a estas manifestaciones. Por eso, si sólo hay poliuria y polidipsia, pero sin lesiones cutáneas, el espectro diagnóstico cambia.

Palabra clave: Si has buscado "verrugas en el cuello diabetes", ahora ya tienes la perspectiva de un endocrinólogo.


Diagnóstico: ¿Qué hacer si tengo verrugas en el cuello y sospecho diabetes?

El estándar internacional para diagnóstico de diabetes, recomendado por la ADA y la OMS (gpc diabetes), inicia con pruebas básicas como glucosa plasmática en ayuno (≥126 mg/dL en dos ocasiones), hemoglobina A1c (≥6,5%) y curva de tolerancia a la glucosa. En México, se recomienda además tamizaje anual tras los 40 años o antes si hay factores de riesgo.

Si además de verrugas en el cuello, tienes antecedentes familiares de diabetes, sobrepeso o síntomas de la diabetes mencionados antes, acude de inmediato a un especialista. El diagnóstico oportuno puede revertir la evolución de la enfermedad o reducir radicalmente las complicaciones.


¿Cuáles son las causas de la diabetes y las lesiones en la piel?

En la diabetes mellitus, intervienen dos grandes grupos de causas:

  1. Genéticas: Antecedente parental, ciertas variantes HLA (especialmente en diabetes tipo 1), etnicidad.
  2. Ambientales/metabólicos: Sobrepeso, obesidad abdominal, dieta alta en azúcares simples, vida sedentaria.

Estos factores se suman a la resistencia a la insulina para formar el caldo de cultivo que genera síntomas y complicaciones de la diabetes (micro y macrovasculares, infecciones, lesiones cutáneas). Por eso, en protocolo de estudio de verrugas en el cuello insistimos: revisa glucosa, lípidos, presión arterial, función renal, peso y circunferencia de cintura.


Complicaciones cutáneas de la diabetes: Va más allá de las verrugas

No basta con quitarse las verrugas. La diabetes mal controlada devasta la piel: úlceras, infecciones (erisipela, celulitis, micosis recurrentes), manchas rojas en piernas (dermatopatía diabética), piel seca e incluso necrosis grasa. La hemoglobina glucosilada fuera de rango (mayor a 7%) se asocia con mayor riesgo de infecciones y retraso en cicatrización. En la diabetes mellitus tipo 2, hasta el 30% de los pacientes reportan complicaciones dermatológicas.


¿Cómo prevenir lesiones en piel si tengo o sospecho diabetes?

La respuesta fundamental siempre será el buen control glucémico. Estos consejos son oro puro:

  • Alimentación baja en azúcares simples y harinas refinadas.
  • Mantén un peso saludable, reduce grasa abdominal.
  • Haz al menos 150 minutos semanales de actividad física.
  • No ignores los chequeos anuales de glucosa.
  • Lleva tu control de presión arterial y lípidos.
  • Higiene estricta de la piel (especialmente pliegues).
  • Si ya tienes diabetes, pregunta a tu médico sobre suplementos que ayuden al metabolismo de la glucosa, como el ácido alfa lipoico.

En Nutra777 curamos el déficit de micronutrientes más comunes en pacientes con diabetes y contamos con un catálogo especializado de suplementos validados científicamente aquí. Actúa antes que la enfermedad avance.


¿Cómo tratar las verrugas en el cuello si tienes diabetes?

Aquí NO hay atajos. No se recomienda arrancarlas en casa. El manejo médico puede incluir:

  • Electrofulguración o crioterapia (en consultorio dermatológico)
  • Microcirugía con bisturí eléctrico (solo si hay control glucémico adecuado)
  • Diagnóstico cutáneo diferencial (descartar lesiones premalignas)

Pero lo esencial es corregir el fondo metabólico: un paciente con diabetes controlada verá disminución de nuevas verrugas, mientras que el descontrol perpetúa su aparición.

Muchas veces los primeros síntomas de diabetes piel síntomas llegan antes que polidipsia o poliuria. Ignorarlos es postergar el diagnóstico.


Otros datos de alerta cutánea en diabetes

  • Manchas en la piel por diabetes imágenes: usualmente maculopapulosas en piernas, “pies de mancha” o dermopatía diabética.
  • Manchas rojas o cafés: necrobiosis lipoídica diabética (crónica, de difícil manejo).
  • Infecciones recurrentes: foliculitis, tiña, herpes simple.
  • Cambios en uñas y cabello: más infrecuentes, pero posibles.

¿Puede mi hijo/a tener diabetes si le salen verrugas en el cuello?

No es común, pero si el niño es obeso y presenta acantosis nigricans, acrocordones y antecedentes familiares, el riesgo de diabetes infantil o puberal se dispara. De hecho, en la población mexicana pediátrica el crecimiento del sobrepeso ha adelantado cada vez más la edad de aparición de diabetes tipo 2. Un niño con más de 2 factores de riesgo debe ser valorado cuanto antes.


Detener el avance: consejos de un verdadero especialista mexicana… y un poco, amigo.

No subestimes nunca tu piel. Es el órgano más grande, sí, pero también el más sabio para alertarnos sobre los excesos de la civilización moderna: comida rápida, sedentarismo, estrés, mala hidratación. Si tus acrocordones aumentaron rápido, ni se te ocurra autoeliminar las lesiones. Ve tras la causa: la diabetes mellitus tipo 2 es la pandemia soterrada de Latinoamérica. Y si encuentras resistencia médica para observar tu piel como marcador, ¡cámbiate de doctor!

Hazte estudios, busca ayuda real. Quizá todo empezó con una “verruguita”, pero puede terminar con problemas renales, neuropatía, infartos o pérdida visual. Todavía puedes evitarlo.


Conclusión poderosa: ¿Por qué tienes que compartir este contenido?

Las verrugas en el cuello ya no pueden considerarse mero “problema estético”. Son el toque de queda de tu metabolismo. La diabetes se ha convertido en el azote cruel de nuestra sociedad, porque ataca en silencio, lentamente, y hasta que ya es tarde. Tu piel, tus acrocordones, las zonas oscuras en cuello, los cambios sutiles, son el grito que tu cuerpo da antes de que lo oigas en tus órganos.

Reacciona: hazte pruebas, consulta a un endocrinólogo, cambia tus hábitos y controla tu glucosa. Y si buscas suplementos de primer nivel, revisa ya la tienda especializada Nutra777 Diabetes.

Comparte este artículo con quien veas con verrugas en el cuello, a esa tía, abuela, amigo con sobrepeso, incluso a tus padres y hermanos. Puede ser el empujón para prevenir la diabetes en tu familia o salvarle la vida a alguien que ignoraba la señal.


En resumen, la relación entre verrugas en el cuello y diabetes es tan contundente como poco conocida. Si aprendiste algo nuevo, comparte este post con tus amigos y seres queridos. Que la ignorancia no te alcance: revisa tu cuello, revisa tu sangre, y revisa nuestra tienda para los mejores suplementos y vitaminas para diabetes en https://nutra777.com/mx.

Dr. Pedásquez, tu endocrinólogo de confianza (y el menos formal, pero más apasionado por tu salud).


Dr. Pedasquez
Endocrinólogo, Doctor en Ciencias Médicas.
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