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¿Por qué la diabetes tipo 2 está en aumento en México? Descubre las causas

28 October 2025 Read time: 12min

¿POR QUÉ LA DIABETES TIPO 2 ESTÁ EN AUMENTO EN MÉXICO? DESCUBRE LAS CAUSAS

¿Te has preguntado por qué la diabetes tipo 2 se ha convertido en una especie de sombra que acecha a millones de mexicanos? La realidad es alarmante y esconde matices que pocos se atreven a enfrentar. México, conocido mundialmente por su cultura vibrante y su cocina inigualable, se está ahogando silenciosamente en una epidemia de diabetes tipo 2. Hablemos claro y sin rodeos: para entender el origen de esta marea creciente, necesitamos escarbar más allá de los típicos “comes mucho” o “haz más ejercicio”. Como endocrinólogo y nutricionista, te garantizo que detrás de los números y las noticias sensacionalistas hay verdades incómodas y detalles que pueden transformar (o hundir) la salud de todo un país. Te invito a leer hasta el final, porque lo que leerás podría cambiarte la vida—o salvarla.

I. Los números no mienten: ¿Hasta dónde ha avanzado la epidemia?

En México, la prevalencia de diabetes tipo 2 en adultos mayores de 20 años se disparó de 2.4% en 1980 a más del 14% en 2023 [ENSANUT 2022; IDF Atlas 10th Ed., 2021]. Eso significa que uno de cada siete adultos mexicanos ya vive con esta enfermedad. Si sumamos a los millones que no han sido diagnosticados, la cifra se infla aún más. No es trivial: la diabetes es la segunda causa de muerte en el país y un motor silencioso de infartos, insuficiencia renal, amputaciones y ceguera [Secretaría de Salud, 2023].

II. Causas complejas: no solo dieta, no solo genética

La tentación de culpar únicamente a la comida o la “herencia” es grande pero torpe. La diabetes tipo 2 es un fenómeno multifactorial que cruza determinantes sociales, biológicas y ambientales. Las causas, aunque relacionadas, tienen pesos distintos en cada individuo.

A. Factores ambientales y socioculturales

  • Transición nutricional drástica: Del maíz, frijol y calabaza —la llamada triada mesoamericana— a un tsunami de ultraprocesados, refrescos y grasas hidrogenadas en solo tres décadas [Popkin et al., 2020]. En 2022, México lideró el consumo per cápita de bebidas azucaradas en el mundo: 163 litros/persona/año. ¿El resultado? Un efecto biológico directo sobre la resistencia a la insulina [Stanhope, 2016].
  • Urbanización acelerada: El 80% de la población ahora vive en ciudad: menos espacios verdes, más tiempo sedentario, y trabajo que rara vez implica movimiento físico. Debemos asumirlo: la Ciudad de México no es un espacio amigable para la actividad física cotidiana.
  • Marginalización y pobreza: Estudios del CONEVAL demuestran que los niveles mas bajos de educación y recursos se asocian a mayores tasas de diabetes y peores desenlaces [Gutiérrez et al., 2019]. Las dietas baratas, ricas en azúcar y grasas saturadas, abundan donde más se necesita fibra, proteína y micronutrientes.
  • Estigma y desinformación: Los discursos populares que minimizan los síntomas hasta que es demasiado tarde, o la auto-medicación peligrosa, continúan permeando todos los estratos.

B. Genética y epigenética

  • Herencia indígena: Algunos polimorfismos genéticos conferidos por el mestizaje y la ascendencia amerindia aumentan la predisposición a la resistencia a la insulina y la obesidad central [Williams et al., 2014].
  • Epigenética fome: La exposición fetal a la desnutrición materna o a ambientes obesogénicos deja “marcas químicas” en el ADN que predisponen a la diabetes en la vida adulta. El famoso “programming intrauterino”, más frecuente en zonas rurales y periféricas urbanas [Godfrey et al., 2017].

C. Inflamación, microbiota y disruptores metabólicos

  • El exceso calórico, la grasa abdominal y ciertas sustancias químicas presentes en plásticos y pesticidas (disruptores endocrinos), inflaman el cuerpo sistémicamente y sabotean la acción de la insulina [Heindel et al., 2017]. Poco hablamos del impacto que los residuos de agroquímicos no regulados tiene sobre la epidemiología de la diabetes en México rural.

III. El papel de la economía, política pública y farmacéutica

No basta culpar al individuo. La comercialización agresiva de productos ultraprocesados por parte de transnacionales, junto con la ausencia histórica de regulaciones fiscales y de etiquetado hasta muy tarde, han arrojado a la población a merced de intereses corporativos. Abrir la puerta del refrigerador es, muchas veces, cuestión del bolsillo: comer sano es caro y la educación nutricional es casi inexistente en las escuelas públicas.

Las políticas recientes, como el etiquetado frontal y los impuestos al azúcar, son cruciales pero insuficientes. Se requiere una estrategia transversal, desde el subsidio a frutas y verduras hasta el rediseño de ciudades más saludables.

IV. Paradigmas nutricionales y “dietas de moda”: ¿Héroes o villanos?

La desesperación por soluciones rápidas ha disparado la moda de dietas milagro, suplementos sin respaldo científico y un ciclo de “pérdida peso-gana peso” que solo agrava el problema metabólico. La realidad bioquímica es que el metabolismo mexicano—por su genética y adaptación histórica—requiere enfoques personalizados. No basta “dejar el pan y las tortillas”. Aquí se requieren protocolos ajustados, productos con evidencia y, sobre todo: educación. Ojo: la suplementación con micronutrientes como magnesio, vitamina D y omega-3 puede ser útil, pero bajo asesoría profesional [Aroda et al., 2023].

A propósito: si te interesa conocer suplementos de alta calidad, te recomiendo mi tienda Nutra777, donde puedes explorar la categoría especializada para diabetes. Invertir en tu micronutrición es indispensable, no un lujo.

V. El fantasma de la obesidad y la “doble carga” mexicana

A diferencia de Japón o Europa, en México la obesidad y la desnutrición coexisten en los mismos hogares – incluso en los mismos individuos. El 35% de las mujeres mexicanas embarazadas presentan deficiencias de hierro y al mismo tiempo exceso de grasa visceral. Este fenómeno dispara el riesgo de diabetes en la descendencia desde antes de nacer [Rivera et al., 2015].

La masa adiposa abdominal (“panza cervecera”) no es solo reserva de energía: es un órgano endocrino miserablemente activo que bombardea al cuerpo de hormonas proinflamatorias y sabotea la señal de la insulina. Este ciclo metabólico es más pronunciado en la mujer mexicana posmenopáusica, debilitando además huesos y tejido muscular.

VI. Factores poco explorados: contaminación, sueño, estrés

  • Contaminación atmosférica: La exposición mexicana crónica a partículas ultrafinas (PM2.5) está asociada con resistencia a la insulina, factor de riesgo emergente [Pearson et al., 2020].
  • Alteraciones del sueño: El ritmo de vida citadino, el insomnio relacionado al estrés laboral y la inseguridad, fomentan cortisol alto y alteran los ritmos circadianos, programando el cuerpo a acumular grasa y perder sensibilidad a la insulina.
  • Estrés psicológico y discriminación: El estigma social, la presión económica y las barreras de acceso a servicios de salud contribuyen a una “biología del estrés” crónica y devastadora en la población mexicana.

VII. Diagnóstico tardío: El enemigo silencioso

El 45% de las personas con diabetes tipo 2 en México desconocen su diagnóstico hasta que sufren complicaciones: pie diabético, deterioro visual, infartos. Esto se debe tanto a la falta de chequeos anuales como a la minimización social de síntomas (“seguro es el susto” o “es la edad”).

Esto genera un coste brutal al erario público, pero también una estela de familias destrozadas y economía informal menos productiva.

VIII. ¿Qué sigue? Soluciones, pero reales

Salir del círculo vicioso requiere enfoques multilaterales:

  • Programas masivos de tamizaje, dirigidos a zonas rurales y cinturones de pobreza urbana.
  • Educación alimentaria en escuelas y subsidio a la compra de alimentos frescos.
  • Normas de urbanismo saludable: ciclovías, espacios peatonales reales, seguridad.
  • Acceso universal a fármacos de última generación y una verdadera transición hacia la medicina personalizada, que considere genética, metabolismo y realidad sociocultural de cada individuo.
  • Apoyo psicosocial y reducción de estigmas, integrando a nutriólogos, endocrinólogos, psicólogos y trabajadores sociales.

IX. El papel de las nuevas tecnologías y la medicina de precisión

La investigación actual apunta a terapias personalizadas basadas en genómica, microbiota intestinal y monitoreo digital constante de glucosa. Plataformas como Nutra777 apuestan por la integración de soluciones precisas y un menú de suplementos adaptados al fenotipo metabólico mexicano.

La vigilancia glucémica continua, sensores inteligentes y la inteligencia artificial para predecir crisis metabólicas serán – y deben ser – el estándar en México urbano y rural para la próxima década.

X. Conclusión: Toca despertar

Mientras escribo esto, miles de personas están perdiendo años de vida saludable por una enfermedad prevenible. No es una batalla perdida, pero tampoco vamos a ganar solo con “menos azúcar y más caminatas”. Se requiere un #CambioRápido: exigir políticas, rediseñar ciudades y romper tabúes culturales. Tu salud —y la de los que amas— está en juego.

¿Mi recomendación final? Hazte pruebas anuales, exige información certera y rompe mitos. Busca asesoría especializada y evalúa tu perfil nutricional y de suplementación, comenzando ahora mismo en Nutra777, especialmente nuestra selección para diabetes.

Comparte este artículo con amigos y familiares. La epidemia de diabetes tipo 2 es un problema de todos nosotros —y vencerla empieza con información poderosa.


Dr. Pedásquez, tu endocrinólogo y nutriólogo de confianza.
(¿Sabías todo esto? Comenta y comparte. ¡Nos toca actuar!)


Dr. Pedasquez
Endocrinólogo, Doctor en Ciencias Médicas.
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