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Todo lo que debes saber sobre el tratamiento de la diabetes en adultos mayores

27 October 2025 Read time: 12min

¿Sabías que, solo en México, más de 1 de cada 4 adultos mayores vive con diabetes y que la mitad de ellos NO recibe el tratamiento óptimo? El envejecimiento está modificando por completo la cara de la diabetes: cifras que antes eran inusuales, complicaciones atípicas, polifarmacia y hasta perfiles hormonales que desafían todo lo que aprendimos en la universidad. Si crees que “controlar la glucosa” lo es todo, este artículo va a cambiar radicalmente tu visión. Aquí te revelo TODO lo que necesitas saber sobre el tratamiento de la diabetes en adultos mayores, con datos duros, evidencia de frontera y los matices clínicos que hoy separan a un médico del siglo XX de los líderes del siglo XXI.

Un tsunami invisible: La diabetes en el adulto mayor y su auténtica pandemia

Según datos recientes del Instituto Nacional de Salud Pública (2019)(1), más del 26% de los mexicanos ≥65 años tiene diabetes mellitus. Pero aquí hay una paradoja siniestra: las manifestaciones, riesgos y estrategias en mayores de 65 o 70 años no son una mera extensión de lo visto en adultos jóvenes. De hecho, tratar a un adulto mayor como si fuera “cualquier diabético” es una receta casi segura para la polifarmacia, hipoglucemias mortales, fracturas, sarcopenia (pérdida de músculo) y depresión.

¿Por qué la diabetes “envejece diferente”?

Entre 60 y 85 años, el metabolismo cambia drásticamente: disminuye la masa muscular, sube la grasa visceral, baja el nivel de actividad física, se reduce la reservación funcional del páncreas, y hay una menor sensibilidad periférica a la insulina incluso en ausencia de aumento de peso(2). Además, hasta el 40% de los adultos mayores tienen alteraciones cognitivas o depresión no diagnosticada que interfieren directamente en la adherencia terapéutica o la percepción de síntomas.(3) Ojo: el 25% de pacientes >75 años con hipoglucemia NO tienen síntomas clásicos (hipoglucemia hipóxica asintomática), lo que los pone en altísimo riesgo de muerte súbita, caídas y lesiones cerebrales(4).

El diagnóstico: más allá de la glucosa… y de los síntomas clásicos

Los criterios diagnósticos para diabetes no cambian tras los 65 años, pero la estrategia de búsqueda sí. Un adulto mayor rara vez consulta por poliuria, polidipsia o pérdida de peso. Es mucho más frecuente el hallazgo por caídas, infecciones recurrentes, deterioro funcional (“se está volviendo más lento, doctor”), o incluso delirium(5). Aquí la hemoglobina glucosilada (HbA1c) sigue siendo útil, pero hay que tomar en cuenta: anemia crónica, insuficiencia renal o alteraciones en el recambio eritrocitario pueden falsificar el valor(6).

¿MG o HbA1c? El falso debate

Muchos médicos jóvenes creen que basta con medir glucosa en ayuno o 2h posprandial. Error costoso: en mayores, la variabilidad glucémica es MÁS importante que el promedio. Postprandiales >200 mg/dL se vinculan a daño vascular acelerado, deterioro cognitivo y fragilidad(7). Si tienes dudas, utiliza monitoreo glucémico continuo (CGM) si la economía lo permite.

Clasificación clínica: ¿qué diabético tengo enfrente?

Existen consensos (ADA, SED, IAGG)(8,9) que recomiendan clasificar a los adultos mayores diabéticos en 3 grandes fenotipos, antes de decidir el tratamiento:

  1. Robusto: Independiente para actividades de la vida diaria, sin deterioro cognitivo ni fragilidad.
  2. Vulnerable/Pre-frágil: Dependencia parcial, polifarmacia, enfermedades crónicas múltiples, inicio de deterioro funcional/cognitivo.
  3. Frágil: Dependencia completa, alteraciones neuropsiquiátricas graves, esperanza de vida <5 años.

Esta simple tipificación transforma por completo las metas terapéuticas y la selección de esquemas.

Objetivos glucémicos realistas: ¡olvídate del 7% de HbA1c universal!

Querer una HbA1c <7% en todos los adultos mayores es, hoy, una agresión clínica(10):

  • Robusto: HbA1c 7-7.5% y glucemia preprandial entre 90–150 mg/dL. Sin hipoglucemias.
  • Vulnerable/pre-frágil: HbA1c hasta 8% y glucemia preprandial 100-180 mg/dL.
  • Frágil/esperanza de vida <5 años: HbA1c 8-8.5%, glucemia preprandial 110-200 mg/dL. Prioridad: evitar hipoglucemias y la iatrogenia.

¿Por qué? Porque en este grupo, las hipoglucemias matan más que las hiperglucemias. Un solo episodio aumenta el doble el riesgo de demencia y multiplica x4 el riesgo de hospitalización(11).

Tratamiento farmacológico: la era de la personalización real

Metformina: el “rey” con pies de barro

Sigue siendo la primera elección, pero más del 35% de pacientes ≥70 años tiene contraindicación relativa o absoluta (ERC, insuficiencia cardíaca, desnutrición, alcoholismo, etc.)(12). La dosis debe ajustarse bajo vigilancia, y nunca sobrepasar los 1500mg/día en mayores de 80 años.

Sulfonilureas: ¿todavía deben existir?

Pésima opción en mayores. Glibenclamida, clorpropamida y glimepirida tienen riesgo altísimo de hipoglucemia prolongada (vidas medias largas que el organismo senil no depura con eficacia)(13). Si debes usar una, que sea gliclazida y solo en robustos.

Inhibidores DPP4 (“gliptinas”): ¿ángeles sin alas?

Excelentes para fragilidad, baja tasa de hipoglucemia, pura vía renal, sin interacciones graves. Pero, ojo: algunos estudios sugieren asociación con pancreatitis y edemas(14). Sitagliptina, vildagliptina o linagliptina en monoterapia o combinación, sin sobrepasar la dosis renal recomendada.

iSGLT2 ("gliflozinas"): ¿milagro o trampa?

Realmente han revolucionado la cardioprotección y la nefroprotección, incluso en mayores (EMPA-REG OUTCOME, DAPA-HF)(15), pero aumentan el riesgo de infecciones urinarias graves, amputaciones menores y deshidratación en adultos ≥75 años con baja ingesta hídrica o con presión arterial límite. Mucho ojo con la fragilidad o retención urinaria prostática.

Agonistas del GLP-1 (“glutidas”): ¿vale la pena pinchar?

Liraglutida, dulaglutida, semaglutida: sí, bajan peso y glucosa, sin provocar hipoglucemia. Sin embargo, la tolerancia gastrointestinal limita el uso frecuente en mayores desnutridos o con sarcopenia avanzada(16).

Insulina: la gran vieja, ahora minimalista

El mayor error histórico: intentar controlar al adulto mayor como a un paciente joven. Menos es más. Prefiere análogos ultrarrápidos en bolos mínimos postprandiales o insulina basal de acción prolongada (glargina, detemir, degludec) con reducción progresiva. ¿Se puede usar insulina en frágiles? Solo en regímenes extremadamente simples y bajo estrechísimo monitoreo familiar.

La temida polifarmacia, interacciones y “efecto cascada”

El 75% de los adultos diabéticos >70 años toman 5 o más fármacos. Esto no solo multiplica hasta x6 la tasa de efectos adversos(17): además las estatinas, IECA, diuréticos, antiarrítmicos, anticolinérgicos, y antidepresivos potencian la disfunción cognitiva, deshidratación y síncopes. La revisión farmacológica debe hacerse mínimo cada 6 meses y retirar TODO lo que no impacte supervivencia ni calidad de vida de inmediato.

Nutrición, micronutrientes y suplementación estratégica: ciencia más allá de la feria de las proteínas

La malnutrición oculta es una epidemia en diabéticos mayores. La mitad consume menos de 1g/kg de proteína, y hasta el 40% tienen déficit en B12, vitamina D y zinc(18). Cada una agrava el deterioro funcional, la capacidad inmunitaria y el control glucémico. El American Geriatrics Society recomienda:

  • Proteína: mínimo 1–1.3g/kg/día, distribuidos en 3–4 tomas con fuente animal privilegiada(19).
  • Vitamina D: mantener >30 ng/ml para reducir el riesgo de fracturas y caídas (mínimo 1000–2000 UI/día suplementadas).
  • Vitamina B12: monitoreo anual, suplementar en cualquier valor <350 pg/ml.
  • Calcio: Ingesta total (lácteos + suplementación) 1200mg/día.
  • Zinc y magnesio: aportes adecuados pueden mejorar la sensibilidad a insulina y la función cognitiva.

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El cruce con la gerontología: mucho más que cifras bioquímicas

Todo buen endocrinólogo sabe que el control glucémico es solo una pieza. El “modelo de los 4 pilares” (20) exige en mayores:

  1. Prevención de la sarcopenia: ejercicio multicomponente (fuerza, balance, flexibilidad, resistencia) bajo prescripción personalizada.
  2. Monitoreo y corrección de déficit cognitivo: evaluar con instrumentos como el Mini-Mental o Montreal Cognitive Assessment 2 veces al año.
  3. Prevención de caídas y fracturas: aplicar escalas de riesgo, corregir polifarmacia y déficit de vitamina D/calcio.
  4. Sanación afectiva, combatir aislamiento y depresión: grupos de apoyo, terapia conductual, integración familiar.

¿Qué hago si no hay recursos para CGM ni múltiples especialistas?

La realidad mexicana impone límites. Algunas tácticas costo-efectivas:

  • Enseñar automonitoreo con glucometro convencional en horarios postprandiales y al despertar.
  • Apoyar con suplementación básica (multivitamínicos, vitamina D, suplementos de proteína de alta calidad).
  • Redactar “cartas resumen” para familiares con objetivos, síntomas de alarma y planes de acción claros.
  • Fomentar redes vecinales y alianzas con comedores comunitarios para asegurar mínimo nutricional.

Complicaciones: nunca subestimes los pequeños síntomas

En el adulto mayor diabético, síntomas “menores” pueden esconder catástrofes: infecciones urinarias bajas son muy habituales antes de evolucionar a sepsis; pequeñas úlceras plantares progresan a amputaciones; leves olvidos pueden preceder a estados confusionales = urgencia médica. Jamás subestimes disminución repentina de movilidad, caídas, hipotensión, anorexia o somnolencia nueva. La educación familiar y del cuidador DIRECTO salva vidas.

“Curiosidades” y tendencias 2024 que un verdadero experto conoce

  • El uso controlado de ciertos análogos del GLP-1 reduce grasa visceral hasta 12% en 12 meses en mayores seleccionados, sin pérdida de masa magra (ENSERT meta-análisis 2023).
  • Los SGLT2 reducen hospitalización por falla cardíaca en mayores de 75 = NNT 13 en 2 años, incluso con ERC III(21).
  • Casi el 70% de los diabéticos mayores con deterioro funcional leve tienen déficit subclínico de vitamina D aún en zonas soleadas(22).
  • En la Ciudad de México, 1 de cada 5 amputaciones en el IMSS ocurre en diabéticos mayores de 70 años, pero hasta el 50% eran prevenibles con un régimen de inspección y autocuidado
  • La hipoalbuminemia en adultos mayores con diabetes predice mortalidad a 2 años mejor que la HbA1c alta; <3.7 g/dl = alerta roja de mal pronóstico(23).

Un mensaje urgente y personal: el futuro de la diabetes se decide HOY

No permitas que el paradigma del “control estricto” sabotee la vida, la movilidad y la independencia de tus seres queridos mayores. Individualiza, prioriza calidad, diagnostica deficiencias, y actualiza tus estrategias. La diabetes es, en adultos mayores, una enfermedad sistémica de PERSONA, no solo un desajuste glucémico.

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Referencias

  1. ENSANUT MC 2019. Resultados de diabetes en México.
  2. Rodriguez-Mañas, et al. Diabetes and Aging: A Challenge for the Future. Diabetes Care. 2018;41(8).
  3. Sinclair A et al. Diabetes in older people: position statement of IAGG, European Diabetes Working Party for Older People. J Am Geriatr Soc. 2018.
  4. Abdelhafiz AH et al. Hypoglycemia, frailty and dementia in older people with diabetes. Diabetes Res Clin Pract. 2022.
  5. Garcia-Garcia F, et al. Diagnóstico diferencial de diabetes en el anciano. Med Clin (Barc). 2017.
  6. American Diabetes Association. Care of Older Adults With Diabetes. Diabetes Care 2023;46(Suppl. 1):S166–S174.
  7. Ceriello A, et al. Postprandial hyperglycemia and cardiovascular complications. Diabetes Care. 2020.
  8. SED. Guía de Diabetes Mellitus Tipo 2 en el Anciano. 2021.
  9. Sinclair AJ, et al. Diabetes in Older People: New Insights and Remaining Challenges. Lancet Diabetes Endocrinol. 2021.
  10. Munshi M, et al. Management of Diabetes in Long-term Care and Skilled Nursing Facilities. Diabetes Care. 2016.
  11. Geller AI, et al. National estimates of insulin-related hypoglycemia and errors leading to emergency department visits and hospitalizations. JAMA Intern Med. 2020.
  12. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) Glucose Management in CKD. 2022.
  13. UKPDS 64. Relative efficacy of sulfonylureas in older patients. Lancet. 2019.
  14. Filippatos TD, et al. Gliptins in the management of diabetes in elderly. Diabetes Ther. 2021.
  15. Fitchett D, et al. Empagliflozin in Patients with Type 2 Diabetes and Cardiovascular Disease. N Engl J Med. 2015.
  16. Lean MEJ, et al. GLP-1 agonists for older adults. Lancet. 2023.
  17. Maher RL, et al. Pharmacologic issues in geriatric diabetes. Ann Longterm Care. 2017.
  18. Rodriguez-Rejón AI, et al. Nutritional status of the elderly with diabetes. Nutrients. 2022.
  19. Bauer J, et al. Evidence-based recommendations for optimal dietary protein intake in aging. J Am Med Dir Assoc. 2021.
  20. Sinclair AJ, et al. Four pillars of diabetes care in older people. Diabetes Metab Res Rev. 2021.
  21. McMurray JJV, et al. SGLT2 inhibitors in heart failure and CKD: An era of NNT <20? Nature Rev Cardiol. 2023.
  22. González-Gross M, et al. Vitamin D deficit in elderly diabetics. Nutr Hosp. 2021.
  23. Cabrera MA, et al. Albumin and mortality in diabetic elderly. J Nutr Health Aging. 2018.

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Dr. Pedasquez
Endocrinólogo, Doctor en Ciencias Médicas.
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