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El impacto de la diabetes en tu sistema nervioso y cómo protegerlo

29 October 2025 Read time: 12min

¿Sabías que hasta un 70% de las personas con diabetes en México experimenta, tarde o temprano, algún daño en su sistema nervioso? ¿Por qué la glucosa, tan aparentemente inocente, puede transformar millones de kilómetros de tus nervios en delicadas telarañas amenazadas? La respuesta es mucho más compleja ―y alarmante― de lo que la mayoría imagina. Y es, sin duda, uno de los mayores desafíos silenciosos que enfrentan hoy la endocrinología y la medicina en nuestro país (Tesfaye et al., 2011).

El enemigo invisible: La neuropatía diabética

Urge comprender desde el principio: la diabetes no es sólo “azúcar alta”. Es, de fondo, una enfermedad inflamatoria crónica y sistémica, cuyas microagresiones afectan a todos los tejidos del cuerpo; el sistema nervioso periférico y central son especialmente vulnerables (Callaghan et al., 2012). Es cierto que la neuropatía diabética afecta en mayor proporción los nervios de piernas y pies, pero ¿sabías que también puede lesionar nervios responsables de la digestión, la presión arterial y hasta la función sexual? Y muchos pacientes permanecen asintomáticos por años, mientras el daño progresa sin aviso. La prevalencia real de polineuropatía diabética es subestimada. Hasta 50% de los pacientes no reportan síntomas subjetivos iniciales (Dyck et al., 2005).

¿Cómo se daña el nervio en diabetes?

La hiperglucemia crónica ―o elevaciones intermitentes y descontroladas de glucosa postprandial (≥180mg/dL)―* desencadena una cascada bioquímica. El exceso de glucosa promueve glicación de proteínas neuronales, genera productos finales de glicación avanzada (AGEs), activa la vía de los polioles y produce picos de estrés oxidativo, todo esto a nivel de la membrana axonal y células de Schwann (Brownlee, 2001). El resultado es: inflamación neurotóxica, daño de las mitocondrias neuronales, y microisquemia nerviosa irreversible. Además, se han identificado implicaciones autoinmunes (desequilibrios de citoquinas y células T CD8+), así como acumulación local de sorbitol y fructosa que alteran la homeostasis iónica axonal (Edwards et al., 2008; Feldman et al., 2019).

Manifestaciones clínicas: Un espectro engañoso

¿Cosquilleo o ardor? ¿Pérdida de fuerza o de reflejos? ¿Cambios de temperatura inexplicables? Los síntomas de la neuropatía diabética son tan diversos como los nervios afectados. Entre las principales formas clínicas sobresalen:

  • Polineuropatía distal simétrica (afecta sensibilidad y dolor, muchas veces es nocturna y bilateral en pies).
  • Neuropatía focal (mononeuropatías súbitas, como parálisis del nervio facial o del oculomotor).
  • Neuropatía autonómica (descompensación cardiovascular, gastroparesia, disfunción vesical e intestinal, trastornos de la sudoración).
  • Neuropatía proximal (amiotrofia diabética, debilidad muscular lumbar o de muslos, de instauración rápida).

Los pacientes pueden desarrollar úlceras indoloras por denervación cutánea, y en casos avanzados, necrosis e infecciones que terminan en amputación (Boulton et al., 2005). Por desgracia, la presencia de síntomas motores (39%), sensitivos (87%) o autonómicos (17%) suele indicar que ya hubo daño neuronal irreversible en el nervio periférico (Feldman et al., 2019).

¿Y el cerebro también sufre…? ¡Por supuesto!

Es un error común creer que el sistema nervioso central escapa. Cada vez más artículos robustos documentan que la diabetes acelera el deterioro cognitivo, las alteraciones del ánimo, y aumenta riesgo de Alzheimer y enfermedad cerebrovascular (Exalto et al., 2012; Biessels & Despa, 2018). Los mecanismos incluyen microangiopatía cerebral, glucotoxicidad directa sobre las neuronas corticales y daño de barrera hematoencefálica. ¡La diabétes, si no se controla, literalmente te puede robar el pensamiento gradualmente!

¿Hay marcadores de alarma para detectar daño temprano?

Un reto cardinal en endocrinología es identificar daño nervioso antes de los síntomas. La evaluación clínica clásica incluye el monofilamento de 10g, el diapasón de 128Hz, pruebas de temperatura y reflejos aquilianos. Pero las neuroconducciones, test de sudoración cuantitativa (QSART) y la determinación de fibras nerviosas intraepidérmicas mediante biopsia de piel aumentan hasta en 30% la sensibilidad diagnóstica en etapas subclínicas (Smith & Singleton, 2012). Además, niveles elevados de AGEs séricos y marcadores de inflamación como la proteína C reactiva ultrasensible (PCRus) han ganado terreno en la predicción de progresión de neuropatía (Selvin et al., 2014).

Proteger tus nervios: No basta con controlar la glucosa

1. Metas glucémicas PERSONALIZADAS

Estudios observacionales y ensayos clínicos aleatorizados confirman que el control glucémico estricto (<7% HbA1c) reduce la incidencia y progresión de neuropatía en DM1 hasta en 60%, y en DM2 hasta 40%; sin embargo, deben evitarse hipoglucemias, ya que también dañan el sistema nervioso (DCCT, UKPDS). El control posprandial (glucosa <140mg/dL a 2hrs) es clave, pues los picos intermitentes dañan más que el promedio estable.

2. Control METABÓLICO INTEGRAL

La sola glucosa no basta: Dislipidemia (LDL>100mg/dL), hipertensión (>130/80mmHg), hiperuricemia y obesidad visceral aceleran el daño nervioso. La reducción de triglicéridos, el uso de estatinas, y el ajuste de fármacos antihipertensivos (RAAS) reducen un 20-30% la progresión de neuropatía, según metaanálisis recientes (Pop-Busui et al., 2023).

3. Vitaminas, antioxidantes y nutrientes neuroprotectores

Abunda evidencia de deficiencia subclínica de vitamina B12 y ácido fólico en personas con diabetes, especialmente si usan metformina (>4 años), aumentando así el riesgo de polineuropatía (de Groot-Kamphuis et al., 2013). También la insuficiencia de vitamina D se asocia, directa e indirectamente, a daño nervioso periférico (Shehab et al., 2012). Estudios destacados muestran que la suplementación con ácido alfa-lipoico (600mg/día), vitamina B-complejo (principalmente B1, B6, B12), inositol y magnesio puede reducir significativamente los síntomas y la progresión, aunque el papel de la curcumina, omega 3 y antioxidantes polifenólicos sigue en investigación (Ziegler et al., 2006; Xiang et al., 2023).

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4. Ejercicio y neuroplasticidad

La neuroplasticidad, o capacidad de regeneración del sistema nervioso, puede potenciarse con actividad física regular (al menos 150 min/semana, intensidad moderada). El ejercicio estimula factores neurotróficos (BDNF), mejora el flujo sanguíneo endoneural y reduce citoquinas inflamatorias (Yarmolinsky et al., 2021).

5. Estrategias avanzadas farmacológicas y no farmacológicas

Para síntomas severos: pregabalina, duloxetina, amitriptilina y otros moduladores neuromoduladores ofrecen alivio moderado (reducción del dolor neuropático entre 30 a 50% en ensayos controlados). Técnicas como acupuntura, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) y fisioterapia complementan el arsenal terapéutico moderno (Finnerup et al., 2021).

¿Existe reversión?

Ácido alfa-lipoico, control metabólico temprano (<5 años de diagnóstico), y terapias regenerativas emergentes como células madre o factores de crecimiento neuronal muestran tendencias alentadoras en casos seleccionados, pero el daño axonal avanzado es, en la mayoría, irreversible (Boulton et al., 2005). Por eso, la mantra es: ¡prevenir es el mejor tratamiento!

Verdades incómodas y desafíos diarios

  • Solo una minoría de médicos realiza pruebas detalladas de función nerviosa anual, por lo que es tu derecho exigir monitoreo regular.
  • En México, menos del 20% de los pacientes con diabetes reportan recibir educación formal sobre complicaciones neurológicas, lo que refleja una brecha enorme a cerrar (ENSANUT, 2021).
  • Casi el 70% de los amputados presenta síntomas previos no reconocidos. Detectar ardor, adormecimiento o debilidad, no es paranoia: ¡es prevención de vida!

Detalle crudo: Las consecuencias de ignorar la neuroprotección en diabetes

La expectativa de vida se reduce de 5 a 8 años si la neuropatía se instala (vs. diabéticos sin daño nervioso), y la calidad de vida cae a mínimos históricos, con cuadros de dolor crónico, insomnio, depresión y dependencia funcional (Tesfaye et al., 2011).

Un estudio mexicano subraya que los costos directos e indirectos por neuropatía y amputaciones superan, en promedio, los $700,000 MXN por paciente (IMSS, 2019). El sufrimiento humano es todavía incalculable.

¿Hay esperanza real? ¡Por supuesto!

Hoy, con monitoreo moderno, nutrición de precisión, suplementos neuroprotectores específicos, manejo integral de factores metabólicos y estrategias conductuales, es posible no solo frenar sino revertir parcialmente los síntomas iniciales y vivir una vida plena, aún con diabetes.

Pero dependerá ―muchísimo― de la educación continua, la adherencia, la supervisión médica y el uso temprano de herramientas personalizadas. ¡No hagas caso a promesas milagrosas! Busca siempre fuentes profesionales y verifica la calidad y respaldo de los productos que consumes.

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La última palabra es tuya

Cuidar tu sistema nervioso no es cuestión menor: es proteger tu independencia, tus emociones, recuerdos y tu dignidad. No ignores señales, consulta a tu especialista y actúa hoy.

Comparte este artículo con tus amigos y familia: todos debemos conocer el poder devastador, pero también reversible, que tiene la diabetes sobre el sistema nervioso. Tú puedes salvar vidas con información.


Bibliografía citada (extracto):

  • Boulton AJM, Vinik AI, Arezzo JC, et al. Diabetic neuropathies: a statement by the American Diabetes Association. Diabetes Care. 2005.
  • Brownlee M. Biochemistry and molecular cell biology of diabetic complications. Nature. 2001;414(6865):813-820.
  • Callaghan BC, Cheng HT, Stables CL, et al. Diabetic neuropathy: clinical manifestations and current treatments. Lancet Neurol. 2012.
  • Dyck PJ, Kratz KM, Karnes JL, et al. The prevalence by staged severity of various types of diabetic neuropathy, retinopathy, and nephropathy in a population-based cohort. Neurology. 2005.
  • Exalto LG, Whitmer RA, Kappele LJ, et al. Type 2 diabetes and risk of dementia: a systematic review and meta-analysis. Diabetes Care. 2012.
  • Feldman EL, Nave KA, Jensen TS, Bennett DLH. New Horizons in Diabetic Neuropathy: Mechanisms, Bioenergetics, and Pain. Neuron 2019.
  • Finnerup NB, Attal N, Haroutounian S, et al. Pharmacotherapy for neuropathic pain in adults: a systematic review and meta-analysis. Lancet Neurol. 2021.
  • Pop-Busui R, Ang L, Holmes C, Feldman E. Diabetic Neuropathy: A Position Statement by the ADA. Diabetes Care. 2023.
  • Selvin E, Halushka MK, Rawlings AM, et al. Glycated albumin and risk of incident chronic kidney disease and failure: the ARIC Study. Diabetes Care. 2014.
  • Shehab D, Al-Jarallah K, Moussa M, et al. Does Vitamin D deficiency play a role in peripheral neuropathy in Type 2 diabetes? Diabet Med. 2012.
  • Smith AG, Singleton JR. Advances in diagnosis, pathogenesis and management of diabetic distal symmetric polyneuropathy. Diabetes Metab Res Rev. 2012.
  • Tesfaye S, et al. Diabetic neuropathies: update on definitions, diagnostic criteria, estimation of severity, and treatments. Diabetes Care. 2011.
  • Xiang F, Sun L, Zhang Q, et al. Sodium-glucose Cotransporter 2 Inhibitors and Diabetic Peripheral Neuropathy. Front Endocrinol. 2023.
  • Yarmolinsky J, Muller DC, Murawski C, et al. Physical Activity, BDNF and Diabetes-Related Cognitive Impairment. Diabetes Care. 2021.
  • Ziegler D, Reljanovic M, Mehnert H, Gries FA. Alpha-lipoic acid in the treatment of diabetic polyneuropathy. Diabetes Care. 2006.

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Dr. Pedasquez
Endocrinólogo, Doctor en Ciencias Médicas.
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