It's sale time, hurry up!
:
:

Verrugas en el Cuello: ¿Relación con Niveles de Azúcar y Diabetes?

1 November 2025 Read time: 12min

¿Tienes verrugas en el cuello? Puede ser una simple cuestión estética, o una alarma clínica que pocos conocen. ¿Sabías que estas lesiones cutáneas, aparentemente inofensivas y asociadas al roce, la edad o el sobrepeso, podrían estar reflejando un trastorno invisible –y potencialmente peligroso– de tus niveles de azúcar? Sí. Las verrugas en el cuello son mucho más que “piel colgando”; pueden constituir el “primer grito silente” de tu metabolismo, anticipando la historia natural de la diabetes, en particular la diabetes tipo 2. México, uno de los países con más prevalencia de diabetes en el continente, apenas está comenzando a comprender la relevancia de este indicio dermatológico.

Como suele decirse en endocrinología, la piel es el órgano delator de las endocrinopatías. Y en el caso de verrugas en el cuello –técnicamente “acantosis nigricans” o “acrocordones”– hay algo que ningún especialista en diabetes debe dejar pasar: su aparición frecuente en personas normopeso o con sobrepeso, pero también en aquellas con resistencia a la insulina y con incrementos insospechados de glucosa. ¿Qué relación hay entre éstas y la diabetes mellitus? ¿Se puede tomar como síntoma inicial de descontrol glucémico, antes de otros clásicos como la polidipsia, polifagia o poliuria? Analicemos la ciencia y los datos más frescos (López-Contreras et al., Arch. Dermatol Res. 2023: 315(2):235-244).

¿Qué son en realidad las verrugas del cuello?

La mayoría de las veces, las personas consideran los acrocordones como consecuencia trivial del roce, edad, obesidad o incluso mal aseo. Sin embargo, múltiples estudios mexicanos y latinoamericanos han puesto el dedo en la llaga: hasta el 65% de quienes presentan verrugas en el cuello tienen alteraciones metabólicas de fondo, muchas veces ligadas a hiperglucemia discreta o resistencia a la insulina (Flores-Romero et al., Rev Med Inst Mex Seguro Soc, 2022). Es decir, antes de preguntarte qué es la diabetes, puede que tu piel te esté advirtiendo.

Los acrocordones son lesiones benignas, flácidas, de pocos milímetros, color carne o ligeramente hiperpigmentadas. Aparecen principalmente en el cuello, axilas, ingles, párpados y otras zonas de pliegues cutáneos. Aunque antes se consideraban tema estrictamente dermatológico, ahora se sabe que podrían estar asociadas a alteraciones endocrinas, en especial la diabetes mellitus tipo 2 y la pre diabetes, etapas donde aún es posible la prevención de la diabetes.

¿Por qué el cuello? Una mirada bioquímica y hormonal

El mecanismo central radica en el exceso de insulina circulante, propio de la insulinoresistencia. Aunque el paciente no tenga diagnóstico de diabetes tipo 2 ni síntomas clásicos (como síntomas de diabetes –sed excesiva, micción frecuente, visión borrosa–), la insulina elevada estimula el crecimiento epidérmico y la proliferación de fibroblastos en ciertas zonas de la piel. Esto lleva a la formación de acrocordones y manchas (“cuello negro diabetes”, también llamado acantosis nigricans).

No es menor el dato de que alrededor del 70% de quienes presentan acantosis nigricans –un engrosamiento oscuro y aterciopelado en el cuello– desarrollarán finalmente diabetes mellitus tipo 2. Pero el dato explosivo es el de los acrocordones: en un análisis de 324 adultos mexicanos con verrugas en el cuello, el 58.3% presentaba glucosa en ayuno alterada o diabetes franca, muchos sin síntomas de la diabetes (García-Camacho et al., Dermatol Mex, 2021).

Tipos de lesiones: ¿Cómo distingue un médico sospechar diabetes?

  • Acrocordones solicitados: Papilomas blandos, color piel, pediculados, de 2-5 mm, presentes en cuello/axilas.
  • Acantosis nigricans (cuello negro por diabetes): Placas hiperpigmentadas, rugosas, en zonas de fricción; puede coexistir con acrocordones.

Ambos tipos están fuertemente vinculados a la alteración de carbohidratos y lípidos, condición propicia para desarrollar complicaciones de la diabetes (retinopatía diabética, nefropatía, neuropatía, etc.). Si en tu familia hay antecedentes, no minimices si aparecen verrugas en cuello: podrías estar ante los primeros síntomas de diabetes.

Relación estadística, evidencia y factores de riesgo

  • La prevalencia de diabetes mellitus tipo 2 en México rebasa el 15% en adultos, pero en quienes tienen lesiones cutáneas (verrugas, acantosis) la tasa se duplica.
  • Estudios transversales en Guadalajara y Monterrey muestran que hasta el 48% de adolescentes con sobrepeso y acantosis nigricans presentan ya resistencia a la insulina, sin síntomas de la diabetes manifiesta (Reyes-López et al., Salud Publica Mex, 2020).
  • El cuello negro diabetes y los acrocordones están aumentando cuesta arriba en niños y adultos jóvenes, alineados con la epidemia de obesidad, mala alimentación y sedentarismo.

Factores de riesgo que predisponen a verrugas-negras-cuello y diabetes mellitus tipo 2:

  1. Obesidad abdominal, con circunferencia >90 cm en hombres / >80 cm en mujeres.
  2. Historial familiar de diabetes mellitus o diabetes gestacional.
  3. Sedentarismo crónico y dieta ultraprocesada.
  4. Síndrome de ovario poliquístico (en mujeres).
  5. Enfermedad hepática grasa (hígado graso no alcohólico).
  6. Hipertensión y niveles elevados de triglicéridos.

¿Diabetes tipo 1 o tipo 2, o incluso diabetes gestacional?
Los acrocordones se ven principalmente en diabetes tipo 2 y pre diabetes. La diabetes tipo 1 suele debutar sin señales cutáneas previas, pues es un proceso autoinmune y de instauración aguda. Pero la coincidencia de lesiones cutáneas y una historia familiar fuerte debería hacer saltar las alarmas para buscar otras causas de la diabetes y medir glucosa.

En mujeres embarazadas, la presencia de acantosis nigricans puede anticipar el desarrollo de diabetes gestacional, aumentando los riesgos maternofetales. Se recomienda hacer cribado temprano si aparecen síntomas de la diabetes o lesiones en piel.

Diferenciar acrocordones de papilomas virales: clave para el diagnóstico

El error común es confundir las “verrugas en el cuello diabetes” (acrocordones) con papilomas virales o moluscos. Un dermatólogo o un endocrinólogo experimentado sabe distinguirlos por la base delgada, por la localización y por la ausencia de otras lesiones virales.

No basta eliminar la verruga; hay que buscar la raíz metabólica. Si eres médico familiar, internista, endocrinólogo o simplemente alguien interesado en prevención de diabetes, ante la pregunta siempre vigente –¿cómo saber si tengo diabetes?– analiza la piel y pide estudios de glucosa, insulina, hemoglobina glucosilada y perfil lipídico.

¿Son las verrugas sólo consecuencia del roce? El mito se cae

La teoría del “roce” es antigua y parcialmente válida en personas con sobrepeso. Sin embargo, la evidencia molecular señala que la hiperinsulinemia promueve a través de rutas IGF-1 y EGF la proliferación de fibroblastos, creando no sólo acantosis (cuello negro diabetes), sino acrocordones y otras lesiones asociadas a autoinmunidad y resistencia a la insulina.

Las intervenciones para perder peso, reducir fracciones insulínicas y corregir la dislipidemia (con dieta, ejercicio, micronutrientes antiinflamatorios, medicamentos para la diabetes) llevan a la desaparición parcial o total de acrocordones en más del 60% de los casos (Navarrete et al., Metab Syndrome Relat Disord, 2023).

¿Todos deben alarmarse si tienen verrugas en cuello?
No necesariamente. Un pequeño porcentaje de personas sanas pueden tener 1-2 acrocordones espontáneos. Pero si hay más de 3 lesiones, o si hay antecedentes de síndrome metabólico, aumento de peso, manchas en la piel por diabetes o familiares con la enfermedad, es casi mandatorio descartar alteraciones glucémicas.

El diagnóstico oportuno de diabetes mellitus evita complicaciones de la diabetes (renales, visuales, circulatorias). Si se detecta a tiempo, es posible revertir la progresión con intervención multidisciplinaria e incluso evitar el uso temprano de pastillas para la diabetes.

¿Qué análisis solicitar ante verrugas en cuello?

Según la Guía de Práctica Clínica (GPC) diabetes, ante la consulta por lesiones cutáneas sugestivas de insulinoresistencia o pre diabetes, se recomienda:

  • Glucosa en ayuno y postprandial.
  • Hemoglobina glucosilada (A1C).
  • Perfil de lípidos.
  • Insulina basal y HOMA-IR (índice de resistencia a insulina).
  • Pruebas de función hepática.
  • Evaluación de síntomas de la diabetes, aunque no estén presentes.

Un resultado alterado permite anticipar el tratamiento de la diabetes, iniciar con modificaciones nutricionales, promover actividad física, suplementación con micronutrientes (cromo, zinc, omega 3, vitamina D, ácido alfa lipoico diabetes) y, si es necesario, un medicamento para la diabetes ajustado al perfil del paciente.

Verrugas en cuello y tratamiento: ¿debo quitarlas o tratar el fondo?

El tratamiento quirúrgico (ligadura, crioterapia, electrocoagulación) elimina la lesión visible, pero no la causa metabólica. La prioridad es atacar la raíz: la resistencia a la insulina, el sobrepeso, la hiperglucemia y la baja de micronutrientes críticos en la dieta mexicana. Hay que enfatizar que ningún suplemento sustituye un abordaje integral ni la consulta con el especialista en diabetes, pero la suplementación guiada puede ayudar a mejorar parámetros metabólicos.

¿Se pueden prevenir las verrugas del cuello y la diabetes?

Sí. Hay diez acciones clave para prevenir la diabetes y evitar que los malos hábitos detonen la cascada de insulinoresistencia y lesiones cutáneas:

  1. Mantén un peso corporal adecuado, preferentemente con masa muscular significativa.
  2. Realiza actividad aeróbica y de fuerza mínimo 150 minutos por semana.
  3. Limita el consumo de azúcares, harinas refinadas y bebidas industrializadas.
  4. Incrementa la ingesta de fibra, antioxidantes y grasas esenciales.
  5. Vigila frecuentemente los niveles de glucosa y presión arterial.
  6. Consume suficientes micronutrientes (cromo, magnesio, ácido alfa lipoico, vitamina D, omega 3).
  7. Opta por suplementación con respaldo científico si tienes factores de riesgo.
  8. Revisa tu piel regularmente y consulta a un especialista si aparecen lesiones anómalas.
  9. Si tienes familiares con diabetes mellitus, realiza estudios anuales.
  10. Comparte información fidedigna sobre los tipos de diabetes, causas de la diabetes y prevención.

Para encontrar suplementos de calidad con respaldo de un equipo multidisciplinario, explora Nutra777, donde además tienen una sección específica para productos relacionados con diabetes clínicamente estudiados, que pueden ser el complemento ideal a tu estrategia.

¿Qué señales dermatológicas deben alertar para sospechar diabetes?

La acantosis nigricans y los acrocordones aparecen a veces junto a otras “alertas en la piel”:

  • Manchas oscuras en axilas, ingles, codos o rodillas (cuello negro diabetes).
  • Piel engrosada, áspera (“piel de lija”).
  • Lesiones rojas en las espinillas/pies (diabetes manchas rojas en las piernas).
  • Heridas que tardan en cicatrizar, o infecciones recurrentes.
  • Prurito inexplicable, picazón.
  • Ampollas espontáneas.

Todos estos pueden ser “primeros síntomas diabetes”, incluso antes de los clásicos síntomas de la diabetes (sed, hambre, orina). Su reconocimiento precoz permite actuar ANTES de que la glucosa esté peligrosamente elevada.

¿Por qué siempre se insiste en el diagnóstico temprano? El costo de la ceguera y otras complicaciones

El costo social, emocional y económico de no reconocer estos indicadores es altísimo: la ceguera, amputaciones, insuficiencia renal, infartos, discapacidad y muerte prematura por consecuencias de la diabetes son prevenibles si se detectan estos signos a tiempo.

En México, uno de cada dos adultos con diabetes mellitus tipo 2 NO sabe que lo tiene. Un acrocordón puede ser la única pista silente. Reconocerlo es, literalmente, salvar años de vida saludable.

¿Qué hacer si sospecho que mis verrugas son signo de diabetes?

  1. Agenda valoración con nutriólogo, dermatólogo o endocrinólogo preferible con experiencia en diabetes.
  2. Solicita estudios de laboratorio detallados: glucosa, insulina, lípidos, hemoglobina glucosilada y perfil hepático.
  3. Lee sobre qué es la diabetes, sus tipos y causas. Estudios han mostrado que el paciente educado toma mejores decisiones y tiene menos complicaciones de la diabetes.
  4. Considera estrategias integrales: dieta personalizada, ejercicio, suplementación basada en evidencia, terapia farmacológica GPC diabetes.
  5. Revisa suplementos y micronutrientes en Nutra777 para maximizar el control metabólico.
  6. Comparte este artículo y habla con familiares y conocidos; un diagnóstico temprano puede salvarles la vida o la vista. ¡Ayuda a difundir este tema entre quienes ves con lesiones similares!

En resumen: Las verrugas en el cuello no son un castigo ni un simple detalle estético: pueden ser el “semáforo amarillo” que antecede al “rojo” de la diabetes mellitus tipo 2.

Ignorarlas sería perder una valiosa oportunidad de diagnosticar diabetes en fases silenciosas. Si detectas estas lesiones, explora a fondo. Integra medicina, nutrición y suplementación; y recuerda: “la piel grita lo que la sangre apenas susurra”.

Dr. Pedásquez, Endocrinólogo & Nutriólogo
(Experto en identificar mensajes ocultos de la piel y depredador de mitos peligrosos)

Encuentra más información sobre prevención, suplementos y control avanzado en Nutra777 y su sección para diabetes. ¡Consulta siempre con tu especialista antes de iniciar cualquier tratamiento!

Comparte este post en redes, grupos de WhatsApp y entre tus seres queridos: una verruga (bien vista) puede cambiar la vida.


Palabras clave integradas: diabetes, diabetes tipo 2, diabetes mellitus, síntomas de diabetes, cuello negro diabetes, consecuencias de la diabetes, tipos de diabetes, causas de la diabetes, tratamiento de la diabetes, especialsita en diabetes, cuello negro por diabetes, prevención de la diabetes, acrocordones, suplemento diabetes, Nutra777.


Dr. Pedasquez
Endocrinólogo, Doctor en Ciencias Médicas.
Share